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martes, 27 de octubre de 2015

Tiempos para reinventar, ¿pero el qué? ¿la empresa?, ¿los procesos?, ¿el modelo de negocio? o ¿todo?

Versión revisada y actualizada 2.0

Desde hace algo más de una década la sensación de aceleración de la vida en todos sus aspectos nos hace tener más veces de las deseadas la sensación de haber perdido el control, tanto en lo profesional como en lo personal.

En gran medida esto es así porque comenzamos a ser consciente que la realidad que habíamos creído conocer, es mucho más compleja y multivariable de lo que nos enseñaron nuestros mayores.  Y a pesar de ser conscientes de este cambio y de que nos genere un gran desconcierto el no saber hacía dónde nos lleva, somos incapaces de salir de una rutina  del día a día  y sacar 5 minutos para intentar buscar respuestas a las tres grandes preguntas.

¿Qué está cambiando? 
¿Por qué está cambiando? 
Y todo este cambio ¿hacia dónde nos lleva?

Antes de buscar posibles respuestas, creo que sería interesante entender que el ser humano  “no busca la verdad, sino sobrevivir.”  La psicóloga Cordelia Fine, analiza lo complicado que es que haya una idea compartida sobre un tema que es percibido como un problema o amenaza.

 “El cerebro es vanidoso y ególatra, trata siempre de convencerse de la opción más cómoda, de la que concuerda mejor con su propia realidad. Por eso memoria e inconsciente se encargan de ajustar lo que no encaja, de cambiar lo que no gusta, de eliminar lo que duele, y de ensalzar lo que agrada. Y de estos mecanismos surge la habilidad para caer fácilmente en estereotipos y prejuicios, que llevados al extremo pueden conducir a tensiones y conflictos.”

Cordelia Fine, Psicóloga Uní. Australia.
Programa REDES (78)


¿Qué está cambiando?


Hoy un buen amigo me ha mandado la portada del The Economist, donde se puede leer “Reinventing the company“ (leer artículo), eso me hizo recordar que en 2014 el centro de publicaciones del BBVA Open Mind publicaron el libro “Reinventar la empresa en la era digital.” (descargar aqui). 

Este interés transmite la intuición y preocupación de entender que los cambios son profundos (pero se desconoce cuán profundos son, y si son iguales para todos). Por otro lado, solo nos fijamos en los síntomas sin lograr profundizar en el origen del cambio, para poder entender hacia dónde nos lleva.

Si buscamos el origen de los primeros cambios, nos tendríamos que trasladar a 1987, cuando Steven Roach , por aquel entonces director de estudios económicos de Morgan Stanley, elabora un informe denominado «The Productivity Paradox», donde se ponía de manifiesto cómo las Tecnologías, y en especial las Tecnologías de la Información, estaban cambiando las reglas básicas de la economía basada en la productividad. Fue de tal impacto este informe, que tanto el MIT como la OCDE, encargan a Scott Morton (1990) y a Nelson (1991) respectivamente,  informes similares para analizar este problema.

Pocos años después, tras las aportaciones de Gary Becker sobre el capital humano (premio Nobel en economía 1990), Peter Senge con su modelo sistémico (Error sistémico 1991), Clayton M. Christensen, con el concepto de “Tecnología disruptiva” (1995),  se publica el informe «Analysts’ interpretation and inversors’ valuation» de los profesores Eli Amir (Tel Aviv University) y Baruch Lev (New York University). En este informe se analiza que tras el estudio de casi 400 de las empresas más significativas de Wall Street de los últimos 50 años, más del 80% del valor que desarrollan recae sobre lo que se denomina “Intellectual Capital”( el conocimiento.)

(fuente: “Transformación de las organizaciones para la alta competitividad.)

Todo ello lo que venía a mostrar es que se comenzaba a notar un proceso profundo de cambio en la forma de generar la riqueza. Veníamos de un modelo donde la riqueza se creaba de forma generalizada a través de la EFICIENCIA de los procesos de producción (PRODUCTIVIDAD).
Esto es, si de un tronco de madera de unas dimensiones estándar, logramos hacer una silla, en la medida que pudiéramos mejorar la eficiencia para lograr pasar de una silla , a una silla y la mitad de otra, o a dos sillas, estamos generando riqueza. Ya que el coste de la materia prima es el mismo, pero el producto final (output) es 1,5 o 2 veces superior. Por lo tanto los ingresos se incrementa en un 150% o en un 200%. 

De esta manera, desde el siglo XVIII hasta el siglo XX, los economistas hemos estado midiendo la generación de riqueza de las naciones. Si bien este proceso ha pasado por diferentes fases, básicamente esta es la argumentación de partida.

A esto hay que sumarle dos hechos importantes:
  1. La economía de la Productividad se ha basado en bienes tangibles, que son escasos y sobre los que se sustentaba el valor (ley de la oferta y la demanda.)
  2. Un análisis de la cronología historia de las principales crisis del siglo XX, y de cómo la humanidad entera se ha valido  de la ciencia y la tecnología para mejorar la productividad y así acelerar su recuperación de las crisis, nos puede ayudar a entender que lo que denominamos proceso de cambio o dinámica del cambio, no es otra cosa que la rutina habitual de mejora de la competitividad, medida en términos de crecimiento de la creación de riqueza.

A tenor de lo ya expuesto conviene hacer una primera reflexión: 

Sí durante los 3 últimos siglos, y de forma aún más intensa en los últimos 120 años, los científicos de todo el mundo se han esforzado por atesorar conocimientos y experiencias para lograr mejorar cada vez más la productividad, no debería ser ninguna tontería pensar que en algún momento habremos de llegar a un punto donde la eficiencia alcance niveles tan altos en base a la tecnología, que el concepto de PRODUCTIVIDAD deje de ser una ventaja competitiva (en la medida que permitía reducir costes y bajar precios, o mejorar márgenes operativos), para pasar a ser una simple ventaja comparativa (donde los la eficiencia que traslada una tecnología accesible a todo el mercado, fija unos precios bajos para todos.)

Dicho de otra manera, cuando la tecnología logre mejorar la eficiencia de los procesos de producción de las empresas, a tal nivel que sea imposible competir con ellas si no es desde tecnologías similares, hablaremos de un cambio en el modelo de la economía que necesariamente transformará a todas las organizaciones.

Esto plantea otras preguntas necesarias para entender la profundidad del cambio y para que cada empresa pueda entender a qué nivel este proceso de transformación le afecta.

Para poder entender esto, es necesario  comprender que ha habido otros cambios importantes, y que lo sigue habiendo.

Cambios importantes:

  1. La desmaterialización de los bienes y servicios: Alvin Toffler en 1991 en su último libro de la trilogía “El cambio del poder”, analizaba en uno de sus capítulos como la tecnología ha logrado desmaterializar conceptos tan importantes como el dinero. Hoy podemos ver como no solo se desmaterializan productos como fotos, libros, agendas, mapas, discos de música, llaves, paneles de control, calculadoras, maquinas de escribir, calendarios, etc. Sino que esta desmaterialización se hace extensible a servicios como la Banca, las agencias de viajes, agencias de publicidad, Agencias Tributarias, sanidad, venta, asistencia de emergencias, transporte, logística, fabricación, etc.
  2. Coste marginal cero: Para los legos en economía, el concepto de coste marginal (CMg) es el coste de producir una unidad de producto o servicio adicional. En los modelos industriales de economía este concepto estaba asociado a la teoría de los rendimientos decrecientes. El nuevo paradigma de la economía del siglo XXI donde se trabaja con activos intangibles que no son escasos, sino más bien infinitos, trastoca uno de los pilares de la economía industrial. Para explicarlo y entenderlo mejor, hace 30 años producir un libro suponía, papel, imprentas, personas, transporte, almacenamiento, establecimiento de venta, y venta. Producir un libro más, podía suponer tener que aumentar a un nivel superior el pedido de papel con un coste financiero mayor, tener que buscar un local con más espacio, aumentar la flota de transporte o el número de puntos de venta, todo ello supone en el corto plazo un incremento de los costes financieros que reducía los márgenes operativos y aumentaba el riesgo. Hoy  en un entorno digital, el coste de producir un libro adicional,  es “Copiar y pegar” un PDF, un ePub, o un iBook, Podríamos decir que en la cadena de valor se simplifica, y que toda ella tiende a un  coste marginal muy próximo a cero. Hoy no hablamos de “rendimientos decrecientes, sino más bien de rendimientos crecientes a escala. Esto supone uno de los pilares de los nuevos cambios de la nueva economía digital.
  3. Globalización & Competitividad: Por un momento imaginemos dos conceptos de librerías distintas, una digital y otra tradicional. Pensemos que mientras una vende solo en el barrio, la otra vende a nivel global, mientras la una asume los costes de un local, impuestos, seguros, desgastes físicos y tecnológicos, costes de almacenamiento, etc. La librería digital, asume los gastos fijos el servidor, su mantenimiento, y la plataforma de venta. Digamos que mientras la tradicional soporta unos costes fijos de 100, la digital soporta unos costes fijos de 0,1. Si a esto le sumamos que mientras la primera tiene un mercado potencial de 5.000 personas al mes, la segunda de más de 300.000.000 por día. Y no entremos en el absurdo de que la atención es personalizada, quien dice que en esta atención los gustos por determinados autores, temáticas o tendencias no se pueda automatizar sin perder ese nivel de excelencia del servicio a cada cliente, y si no que se lo pregunten a Amazon. 
  4. Caída de los márgenes operativos, y la concentración de los mercados: La teoría económica explica que cuando los CMg caen (tienden a cero), los precios de los productos también caen, tendiendo igualmente a cero. -  la función de maximizar el beneficio se logra cuando igualamos el CMg = Ingreso Mg, sí a esto además consideramos que el Ingreso Mg es el precio de equilibrio del mercado, podemos entender que el Precio del Mercado también tenderá a cero en la nueva economía digital. - Esto se sustenta de forma empírica en el siguiente razonamiento económico: Sí una empresa (A) logra reducir sus costes operativos, apostará por mantener precios para incrementar sus márgenes y aumentar su rentabilidad. Cuando en el mercado una o varias empresas  (B ó C, D, E, ....)  bajen precios para mejorar su competitividad, la empresa (A) puede optar por igualar precios o por bajarlos todo lo que pueda para hacerse con las ventas de la mayoría de sus rivales.  La propia caída de precios tiene un efecto de incrementos de ventas (elasticidad precio demanda), ya que los consumidores tienden a querer maximizar su bienestar. Esto es, ahorrar en aquellos gastos que aún siendo necesarios necesarios se puede comprar más barato sin renunciar al nivel de calidad, y poder dedicar más tiempo y recursos a su ocio personal.  Lo que supone un cambio en la programación estratégica de muchos modelos de negocio, lograr  abaratar los costes marginales antes que la competencia (porque la competencia lo hará), y hacerse con una parte importante del pastel. Y por ende, aquellas empresas que tarden más tiempo en adaptarse a esta nueva realidad, verán como la caída de precios, supone una caída de los márgenes operativos si a esto le sumas caída de ventas, comenzarán a tener problemas serios de viabilidad financiera para hacer frente a estructuras de costes que estaban pensadas para un modelo de negocio bien distinto. Es por ello que las grandes consultoras como EY, Deloitte, PwC, BCG, McKinsey, etc. plantean un proceso de concentración de los mercados globales. Esto significa que aproximadamente entre 2030 y 2035 entre el 75% y el 83% de las empresas de todos el planeta dejaran de existir, ya sea por Fusiones, Adquisiciones, o por inviabilidad empresarial en el nuevo escenario. La lógica es aplastante, si reduces márgenes operativos tienes que ampliar tu mercado (volumen de operaciones), de ahí que haya que empezar a hablar de globalidad, como empresas que puedan dar cobertura a bienes y servicios a nivel global.

A esta altura del artículo, pueden creer que ya tiene las respuesta para las tres preguntas que le he propuesto al inicio.

¿qué está cambiando? 
¿por qué está cambiando?
¿hacía dónde nos lleva?

Si es así, me atrevería a decirles que en el 99% de las respuestas que hayan podido sacar de este texto, ninguna de ellas responde a una de las cuestiones más importantes.

¿QUÉ HACEMOS CON LAS PERSONAS?


Si, me refiero a personas como Ud. y como yo, como sus hijos que ahora están cursando educación secundaria o empezando la universidad. Su futuro tiene que estar necesariamente en la respuesta  que logremos dar a estas preguntas. Más aún cuando vemos cómo la tendencia del mercado apunta a un gran efecto sustitución de tecnología por personas.

Es más, ¿qué sentido tiene lograr crear una sociedad donde los precios de bienes y servicios sean tan sumamente bajos que más del 50% de la población activa a nivel mundial no puedan consumirlos porque están sin trabajo?

Según Thomas Frey, director ejecutivo del DaVinci Institute, y uno de los Gurús de referencia de Google, para el 2030 se habrá alcanzado más de 2.000 millones de desempleados en todo el mundo.

Todo ello plantea nuevas preguntas, y creanme cuando le digo que su respuesta será determinante para la subsistencia de su trabajo, el de sus hijos, para su pensión y el de la existencia de su empresa.

Si el modelo actual de GENERACIÓN DE RIQUEZA está al final de su vida, es de máxima necesidad crear un nuevo modelo.

Y ya puestos a pedir, hagamos que este nuevo modelo haga posible que el trabajo permita a las personas ser felices. Utilizar su talento, su creatividad, triplicar su poder adquisitivo, mejorar la conciliación familiar, que el empleo no se destruya sino que se cree nuevo empleo, y de calidad. Y por parte de las empresas, que puedan triplicar o quintuplicar sus ingresos, beneficios, creciendo a un nivel como nunca antes se hubiera podido imaginar.

Y si les digo que todo esto puede ser posible, y que ese nuevo modelo ya está definido,  que tras más de ocho años de investigación hemos logrado plantear las bases para crear un nuevo modelo (de generación de riqueza), que por otro lado tiene una lógica aplastante. 

La idea es bien sencilla: 
 - sí actualmente,  el 90% de la organización se dedica a empujar en procesos repetitivos (productivos) procesos que en más del 80% serán automatizados por la tecnología.
- y por el otro lado solo el 10% de la Organización, se dedica a pensar cómo crear valor. 

Podríamos cambiarlo de tal manera que:
- el 80% de la Organización se dedique a crear crear Valor y pensar.
- y el 20% restante a empujar procesos productivos.

Con esto se responde a la pregunta del título, tenemos la necesidad de reinventar la Empresa, TODA la empresa. 

En este sentido la consultora VKMC , es la pionera en este tipo de procesos de transformación, aportando soluciones a medida para cada cliente.

Todo esto y mucho más lo van a poder leer en el libro “Transformación de las organizaciones para la alta competitividad”, que procede del informe estratégico con el mismo nombre, a la venta en formato digital en iTunes, Amazon, y otras plataformas digitales de eBooks.  
ISBN:      978-84-608-2824-2  (ePub). 

Disponible a partir del 5 de noviembre de 2015

Más Información:  oficina@vkmc.es 


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